LA EMPRESA COMO COMUNIDAD DE PERSONAS
Una breve reflexión sobre nuestras necesidades y deseos.
Luego de haber visto y leído diferentes contenidos sobre la situación del agua embotellada, el fast fashion, la explotación infantil y la historia de las cosas, deseos y recursos, es evidente que muchas cosas representadas en bienes y servicios que creemos necesitar, realmente no constituyen algo indispensable para vivir, al contrario, se pueden llegar a convertir en deseos insostenibles para todos los actores que intervienen en la cadena de producción y consumo, especialmente para la preservación de los recursos naturales del gran hogar en el que todos vivimos, el planeta tierra.
En el caso del agua, elemento indispensable para la vida, hemos visto como diferentes empresas la han convertido en su materia prima para venderla embotellada en plástico y así obtener millonarias ganancias. Este hecho demuestra que los actores que conformamos la sociedad (no todos, pero si una mayoría importante) son capaces de hacer cualquier cosa por el dinero sin medir las consecuencias o el impacto que sus decisiones puedan generar en el bienestar de otras personas, a nivel ambiental, etc.
Por otro lado, tenemos el sector textil del cual se ha dicho que es el segundo más contaminante, después del petrolífero. Grandes y reconocidas marcas han optado por deslocalizar sus fábricas a países dónde la normativa ambiental y laboral es escasa o nula, por lo cual aprovechando ese vacío jurídico “contratan” a personas e incluso menores de edad para trabajar pagándoles “sueldos” irrisorios, en condiciones de seguridad y salud precarias.
No obstante, lo anterior, aprovechan tales industrias las circunstancias comentadas para desechar todos los residuos de su actividad de una forma irresponsable e insostenible, causando un serio impacto en las aguas de los ríos, mares y en los ecosistemas del entorno, lo cual evidentemente impacta y trae consecuencias nefastas para la vida del planeta y para la salud e integridad de las personas que viven y trabajan cerca y en ese entorno.
Es claro que todos como sociedad debemos actuar desde nuestra posición para intentar mitigar, frenar, o a largo plazo cambiar las formas de producción y consumo, adquiriendo una mayor consciencia a la hora de tomar un bien o servicio, yendo más allá de nuestros deseos y necesidades, pensando en la sostenibilidad o en el impacto que pueda tener en el ambiente y en la vida del planeta, haciendo el ejercicio de instruirnos un poco más sobre las formas en que ha sido producido para así tomar una decisión informada, responsable y consciente.
Para terminar, es importante que todas y todos como habitantes del planeta, observemos el estado en que se encuentra para tomar acciones que permitan su preservación y sostenibilidad, recordando que nosotros estamos de paso por el y que detrás nuestro vienen más generaciones, por lo cual deberíamos intentar dejarlo mejor de lo que está pero no, peor.

Excelente síntesis, Laura. Y una redacción impecable. Muy bien!!!
ResponderEliminarEspero que decidas compartir tu blog con el resto de compañeras y compañeros, vale mucho la pena leerte.